lunes, 5 de mayo de 2014

Nuevo órgano del cuerpo humano: las bacterias del intestino

Hace muchos años se define a los órganos humanos como: unidad funcional de un organismo multicelular que constituye una unidad estructural y realiza una función determinada. "los órganos son estructuras formadas por la asociación de diversos tipos de tejidos que se encargan de realizar actos concretos ".



Lo interesante es que hace unos diez años hemos comenzado a enterarnos que contamos con un "nuevo" órgano no descripto aún en los libros de texto y sin expertos que puedan entender muy bien sus funciones o las alteraciones que pueden aparecer cuando se enferma. En realidad este "órgano" debería llamarse de forma diferente a la definición anterior pues es el primer "órgano virtual" que descubrimos en nuestro cuerpo. "Virtual" porque no se asienta en ningún tejido, tal como el hígado, corazón o cerebro. El "nuevo órgano virtual" se denomina 'Microbiota' y es el conjunto de microorganismos que se asienta en el intestino grueso y que configura un "sistema" que se ocupa de miles de funciones en el cuerpo humano. Progresivamente vamos descubriendo más procesos de los que es capaz de hacer a medida que avanzan los experimentos y se formulan nuevas hipótesis en base a los hallazgos.
Este "órgano o sistema" fue definido por los microbiólogos como "microbiomo", es decir el material genético (el DNA) de la comunidad microbiana. Esta es una nueva forma de estudiar las bacterias o los virus. Hasta hace muy poco solamente conocíamos las bacterias que podíamos aislar, cultivar, ver, o inocular a los animales de experimentación. Si no se podían aislar: no existían. Resulta que gracias a técnicas muy refinadas es posible descomponer el material genético que hay dentro de las bacterias del intestino e identificar las miles de millones de bacterias que nos habitan. El paradigma de los microorganismos que enferman y matan se ha sustituido por otro: si no tenemos una buena población de bacterias, nos enfermamos y hasta corre riesgo nuestra vida.

Las bacterias de nuestro cuerpo las adquirimos en el momento del nacimiento, es decir que este "órgano" no se forma como todos los otros, dentro del vientre materno , no está presente en nuestro cuerpo hasta que pasamos por el canal vaginal de la madre. Esta nos provee de la mayor parte de nuestra población inicial y paulatinamente vamos adquiriendo el resto de las bacterias hasta la edad de tres años. A partir de allí conservamos la misma población salvo que tomemos antibióticos, viajemos a sitios exóticos o padezcamos enfermedades inflamatorias como la diabetes, la obesidad, las propias del intestino (Colitis Ulcerosa, Crohn, diarreas crónicas), la artritis reumatoidea, entre muchas otras.
En todas ellas el "mapa" bacteriano, es decir el "órgano" bacteriano está alterado, enfermo y estamos empezando a ver de qué forma lo podemos reparar.
Así como en muchas enfermedades, por ejemplo las del hígado, podemos intervenir con diferentes terapias médicas, dietarias o quirúrgicas, llega un momento en que el órgano hígado, deja de funcionar, se vuelve insuficiente, a partir del cual se decide un "transplante" que lo reemplace, que permita recuperar las funciones hepáticas.

De la misma forma, el órgano microbiota, las bacterias del intestino pueden enfermarse y por ejemplo provocar una Diabetes tipo 2, que es un estado de inflamación crónica que impide que la insulina circulante tome contacto con los tejidos para permitir que el azúcar (glucosa) ingrese en las células. Esto se ve claramente reflejado en la ausencia de ciertas familias de bacterias al momento de hacer el mapa microbiano. Es posible intentar tratar de reparar esta microbiota alterada mediante probióticos, dieta, a veces se ha intentado hasta con antibióticos, pero nada ha sido tan eficiente como el trasplante de microbiota proveniente de un intestino sano. Es impresionante ver cómo es posible reparar el "órgano" dañado con la ventaja que estas nuevas bacterias se anidan con facilidad y rápidamente al nuevo intestino. Parece ser que una "buena" composición de bacterias es  mucho mejor aceptada que una población desordenada o incompleta-
Este es un misterio que todavía no tiene explicación, pero que para fortuna de los que reciben el implante las nuevas bacterias se quedan en el intestino enfermo y lo reparan bajando todos los síntomas inflamatorios tales como los de la obesidad, diabetes tipo 2, acné, y por sobre todo las enfermedades inflamatorias del intestino.

1 comentario:

  1. Y, entonces si no tenemos intestino grueso.....?

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