martes, 19 de abril de 2011

Comida que cura

Estamos acostumbrados a ir a la farmacia para obtener las drogas que según la medicina de hoy son los únicos elementos que pueden "curar" los padecimientos que presenta el ser humano.
Durante mi formación médica me enseñaron que existen miles de problemas que pueden afectarnos, luego de más de 35 años de profesión pude enterarme que existen aún muchas más. Estas se denominan genéricamente "enfermedades" y que pueden ser curadas por la Ciencia Médica mediante fármacos, cirugías, rayos, bombardeo de partículas, etc.
Jamás escuché a mis maestros mencionar alternativas de tratamiento tales como "comida" o "ayuno", además de tantas otras que podrían calificarse como brujerías ya que no están descriptas en las biblias médicas.
Luego de muchos años de practicar la medicina tradicional he descubierto que existe un apasionante arsenal de recursos terapeuticos que provienen de los alimentos. Hasta hoy la medicina considera a los alimentos como elementos que permiten al ser humano nutrirse, construir los componentes de su cuerpo, permitir que los sistemas funcionen correctamente, pero "curar" es otra cosa. La cosa está cambiando.

A poco de explorar este tópico nos topamos con que probablemente la principal causa de enfermedad y muerte en nuestro mundo moderno son los alimentos, los alimentos manipulados, transformados, degradados, tóxicos para nuestro organismo. No solamente por la obesidad, diabetes, taponamiento de las arterias sino por una incontable cantidad de enfermedades degenerativas que probablemente se originen en los alimentos de supermercado y que eran desconocidas hasta hace 50 años, momento en el cual se desarrolla la "industria alimenticia moderna".
Los alimentos "naturales" tienen poder curativo. Me refiero a los que no tienen agroquímicos, los que no están madurados por gases a presión, los que no son importados de lejanos parajes, en definitiva los no manipulados por la "ingeniería alimentaria" sino los que la madre tierra es capaz de producir cuando no se abusa de ella.
Es fascinante ver como los pacientes afectados de variados problemas comienzan a mejorar cuando cambian su dieta, sus hábitos alimentarios y les quitamos la mayoría de los "remedios" con los que están tratando de cambiar artificialmente sus padecimientos. No quiero decir que estoy en contra del medicamento en general, pero en los trastornos inflamatorios de intestino (y del resto del cuerpo) son practicamente inútiles.
 
Al contrario cuando nuestro cuerpo se alimenta correctamente, aprovechando los maravillosos elementos que la naturaleza incorpora naturalmente a los nutrientes que ella produce es posible restituir la salud de las personas enfermas. Esta afirmación se basa en que el órgano que parece estar encargado de regular los procesos inflamatorios de nuestro cuerpo es el intestino, alli se juegan gran parte de las situaciones que nos enferman o nos curan, por lo tanto es fundamental no perturbarlo y proveerle los mejores elementos para que repare y conserve correctamente nuestra salud.


    

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